La obra ejecutada por la Prefectura del Carchi, con una inversión aproximada de 54.000 dólares beneficia directamente a 25 familias. La jornada también destacó el turismo comunitario, los saberes ancestrales, la siembra de árboles e iniciativa La Granjita, ubicada en el sector Poguio Verde.
MIRA. La conectividad rural, la producción agrícola y la identidad cultural se encontraron el viernes, 16 de octubre en la Zona Agro-Ecoturística Comunitaria “El Garrapatal” misma que va desde los 2200 a los 2488 msnm; donde se inauguraron 800 metros lineales de empedrado en el tramo vial La Y–Poguio Verde, una obra ejecutada por la Prefectura del Carchi con una inversión aproximada de 54.000 dólares.
La intervención beneficia directamente a 25 familias dedicadas a la agricultura, la fruticultura y el turismo comunitario en el cantón Mira. Con la vía habilitada y en servicio, los habitantes disponen de mejores condiciones de acceso a sus terrenos y de movilidad para desarrollar sus actividades productivas.
Durante el acto inaugural, el prefecto del Carchi, Julio Robles, anunció su compromiso de impulsar una segunda fase de empedrado de aproximadamente 214 metros en el mismo sector, con lo que se daría continuidad al mejoramiento de la infraestructura vial de esta zona rural.
Una vía que responde a las necesidades del campo
Antes de la intervención, el deterioro del camino representaba una dificultad para los productores que debían movilizarse hasta sus cultivos y transportar sus cosechas. Durante el invierno, las condiciones de circulación complicaban el tránsito; en verano, el polvo afectaba las labores agrícolas y los frutos.
Wilson Castro; agricultor del sector El Jucal, cultiva más de cuatro hectáreas de frutales, entre ellos: cítricos, aguacate de las variedades Hass y Guatemalteco, chirimoya y guaba. Para los productores de la zona, contar con mejores condiciones viales constituye un apoyo para movilizar la producción y desarrollar sus actividades cotidianas. Durante la ejecución del proyecto, Castro expresó su agradecimiento por la obra y recordó los años de espera de los agricultores.
“Muchas gracias a la Prefectura del Carchi por el apoyo, estamos agradecidos y con los ánimos muy altos para seguir adelante. Dios le pague a Julio Robles, prefecto por su ayuda y que Dios lo bendiga por dar la mano a quienes más necesitamos. Durante muchos años nos mantuvimos en esa esperanza; hoy este proyecto se hizo una realidad, es un cambio diferente comparado a lo que vivimos antes”, manifestó.
Por su parte; Martha Paredes, también beneficiaria, recordó las dificultades que enfrentaban para transportar sus productos por una vía deteriorada y las consecuencias que los golpes sufridos por las frutas podían tener en su comercialización.
“Cada bache era un riesgo porque llegaban golpeadas al mercado y eso significaba que nos pagaban menos por nuestro esfuerzo. Con el empedrado ya culminado, el cambio es significativo; los tiempos de traslado se han reducido y lo más importante que ahora nuestras frutas llegan impecables a los consumidores”, señaló.
Autoridades y comunidad recorrieron la vía
La jornada inaugural comenzó con un recorrido por el tramo intervenido en el que participaron Julio Robles, prefecto del Carchi; Fausto Ruiz, alcalde del cantón Mira; los equipos técnicos de ambas instituciones; el padre Daniel Cárdenas, vicario foráneo de la parroquia San Nicolás de Mira; además de las familias beneficiarias y líderes comunitarios.
El recorrido permitió conocer la obra ejecutada y compartir con los habitantes de la zona los alcances de esta intervención vial, considerada importante para la movilidad de los productores y el desarrollo de las actividades económicas del sector. Durante el programa, Robles ratificó su compromiso de continuar trabajando por el desarrollo de la provincia y anunció la continuidad de los trabajos mediante una segunda fase de aproximadamente 214 metros de empedrado.
La intervención anunciada ampliaría el mejoramiento vial en una zona donde la agricultura, la producción frutícola y el turismo comunitario forman parte de la dinámica económica local.
Una siembra de árboles como símbolo de esperanza y futuro
Antes de la ceremonia ancestral ofrecida por la Comuna Ancestral de Indígenas Pasto La Libertad; los niños Martín Alejandro Paredes y Mateo Josué Lima participaron junto con las autoridades y la comunidad en la siembra de dos árboles de pino vela en el punto donde comenzó la obra de empedrado, a la altura de la vertiente conocida como Poguio Verde.
El acto simbólico vinculó el mejoramiento de la infraestructura vial con el cuidado de la naturaleza y el compromiso de construir un futuro mejor para las nuevas generaciones. La participación de los niños dio un significado especial a la jornada, al representar la esperanza de que el desarrollo comunitario avance de la mano con la protección del entorno natural.
Durante la jornada, el pequeño Mateo Josué dirigió unas palabras al prefecto del Carchi, Julio Robles, invitados y amigos de “El Garrapatal”. En su intervención, expresó la alegría de la comunidad por la obra ejecutada y destacó el significado de sembrar árboles que crecerán junto con los sueños de sus habitantes.
“Ahora vamos a sembrar dos arbolitos que crecerán junto con nuestros sueños y nos recordarán que debemos cuidar la naturaleza. ¡Que crezcan los árboles, que crezca nuestra comunidad y que tengamos un futuro mejor!”, manifestó el niño.
Su mensaje resumió el espíritu de esperanza y unidad que acompañó la inauguración y recordó que el desarrollo comunitario también implica proteger el entorno natural y dejar un legado para quienes crecerán en este territorio.
La Granjita y el Museo Payamal: turismo, cultura y saberes ancestrales
Ahora El Garrapatal, antiguamente conocido como Payamal, término pasto que significa (Pay: agradecimiento, amal: a los dioses) también reúne iniciativas comunitarias que buscan poner en valor la riqueza productiva, cultural y turística del territorio. Una de ellas es La Granjita, proyecto turístico cuyo eslogan es “saberes, sabores & salud”, que cuenta con el Museo Payamal como uno de sus espacios representativos.
Ubicado en el sector Poguio Verde, el Museo Payamal fue escenario de una ceremonia especial realizada antes del programa inaugural. La actividad estuvo a cargo de una delegación de la Comuna Ancestral de Indígenas Pasto La Libertad, procedente del cantón Espejo.
La ceremonia incorporó un componente ancestral a la jornada y puso de relieve la importancia de preservar los saberes, las tradiciones y la identidad cultural de los pueblos. Asimismo, permitió destacar el vínculo entre la memoria cultural y las iniciativas que promueven el turismo comunitario en el territorio.
La Granjita se integra a este entorno agro-ecoturístico mediante una propuesta que busca articular los saberes, los sabores, la salud y las experiencias vinculadas con el territorio. Su Museo Payamal constituye un espacio para visibilizar la dimensión cultural de “El Garrapatal”, en una zona donde también destacan la agricultura y la producción frutícola.
Por su parte, la Zona Agro-ecoturística Comunitaria “El Garrapatal” integrada por los sectores: Bellavista, Pucarito, El Jucal, Poguio Verde, Los Guabos, Rosario Huaico, Chamanal, Chahuarpamba, Mesón Alto, Mesón Bajo y El Tunal, se identifica con el eslogan “Tierra Productiva de Campesinos Visionarios”, una expresión que acompaña la visión comunitaria de un territorio vinculado con el trabajo agrícola, los emprendimientos locales y el turismo.
En este contexto, el mejoramiento de la vía La Y–Poguio Verde representa un avance para la movilidad de los habitantes y productores, así como para la conectividad de los espacios productivos y turísticos del sector.
Reconocimientos con identidad local
Durante el acto inaugural también hubo muestras de agradecimiento y reconocimiento al trabajo desarrollado en la comunidad.
Martha Paredes, en representación de los beneficiarios, en su intervención recordó las condiciones que enfrentaban antes de la intervención y expresó su agradecimiento por la ejecución de la obra.
Un reconocimiento a la memoria histórica de “El Garrapatal”
Como parte del evento inaugural, se entregó un reconocimiento al señor Félix Castro, en homenaje a su liderazgo, gestión y contribución histórica a la apertura del camino La Chimba–San Antonio–“El Garrapatal” hace más de cuatro décadas.
Durante el acto se recordó que aquella apertura representó un importante desafío para quienes soñaban con mejores condiciones de comunicación y desarrollo para sus comunidades. En ese proceso también participaron el profesor Leopoldo Padilla, primer presidente del cabildo municipal de Mira; don Julio Salazar; don Salomón Zura y otros moradores que contribuyeron a impulsar esta aspiración comunitaria.
Junto con el reconocimiento, se entregó un documento histórico elaborado a partir del testimonio de Félix Castro, con el propósito de conservar y compartir una parte importante de la historia de la comunidad. El homenaje permitió destacar el valor de la memoria colectiva y reconocer el esfuerzo de quienes, desde sus posibilidades, trabajaron por mejorar la comunicación entre las comunidades rurales.
Este reconocimiento correspondió exclusivamente a la contribución histórica de Félix Castro a la apertura de aquel camino y fue independiente del proyecto de empedrado inaugurado durante la jornada.
Maritza Pastaz, beneficiaria del proyecto vial, entregó al prefecto Julio Robles un reconocimiento en representación de la Zona Agro-ecoturística Comunitaria “El Garrapatal”, antes de realizar el brindis. Se trató de un cuadro bordado a mano por ella misma mediante la técnica del punto de cruz, un gesto que puso en valor el trabajo artesanal y la dedicación de las mujeres de la comunidad.
Asimismo, Matilde Pantoja entregó a la primera autoridad provincial un cesto de frutas producidas en la zona, como expresión de la identidad agrícola y de la riqueza frutícola de “El Garrapatal”.
Estos gestos acompañaron una jornada en la que la infraestructura vial se vinculó con la producción local, la identidad cultural, el trabajo artesanal y las iniciativas comunitarias que forman parte de la vida del territorio.
Infraestructura y desarrollo comunitario
La inauguración de los 800 metros de empedrado representa un avance para las 25 familias beneficiarias directas de “El Garrapatal”. La vía se encuentra habilitada y presta servicio a sus usuarios, mientras la comunidad mantiene expectativas de que se concrete la segunda fase anunciada.
La conectividad rural es un factor importante para el traslado de productos agrícolas, la movilidad de los habitantes y el acceso a iniciativas vinculadas con el turismo comunitario. En este escenario, la obra vial se suma a los esfuerzos locales por fortalecer las actividades productivas y dar visibilidad a la riqueza cultural del sector.
La jornada reunió a autoridades, agricultores, representantes religiosos, niños, líderes comunitarios y actores vinculados con las iniciativas turísticas de la zona alrededor de una aspiración compartida: mejorar las condiciones para trabajar la tierra, movilizar la producción, cuidar la naturaleza y fortalecer el desarrollo rural.
DATOS DE LA OBRA
Ubicación: tramo La Y–Poguio Verde, Zona Agro-ecoturística Comunitaria “El Garrapatal”, cantón Mira, provincia del Carchi.
Longitud inaugurada: 800 metros lineales de empedrado.
Beneficiarios directos: 25 familias.
Inversión aproximada: USD 54.000.
Entidad ejecutora: Prefectura del Carchi.
Estado: obra habilitada y en servicio.
Continuidad anunciada: segunda fase de aproximadamente 214 metros.
Redacción:
Lcdo. Lauro Lima
Periodista del cantón Mira





